El Trovador

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Il trovatore (El trovador) – Giuseppe Verdi
Contemporáneo | Drama | Ópera
Duración: 3 horas con un intermedio
Idioma: italiano
Sobretítulos: húngaro, inglés, italiano

 

La ópera Il trovatore de Giuseppe Verdi, una de sus obras más exitosas, fue inspirada por El trovador, la obra más célebre del dramaturgo español Antonio García Gutiérrez. El Teatro Nacional ya la presentó en 1854, el año siguiente a su estreno mundial. Más tarde, la Ópera Real Húngara la presentó en el año de su inauguración, en 1884, en un momento en que – de manera casi increíble – el interés por la obra había disminuido en otros teatros de ópera. Gracias a las reposiciones dirigidas por Arturo Toscanini en 1902, sin embargo, la ópera recuperó una nueva fuerza y se convirtió en uno de los pilares del repertorio operístico internacional. Este amplio melodrama ofrece una inagotable serie de acontecimientos insólitos: persecución, muerte en la hoguera, infanticidio, celos, sed de venganza, secretos, suicidio, ejecución, fratricidio… Los héroes de la popular ópera de Verdi soportan un infierno terrenal casi inimaginable, creado en parte por el destino pero también por sus propios deseos y su ansia de venganza. Tras su popular producción de Nabucco, el director y director de escena Gergely Kesselyák presenta una vez más otra obra maestra de la ópera italiana que ofrece siempre nuevas interpretaciones en un nivel más abstracto y universal, donde nuestras almas, condenadas a sufrir en las profundidades del infierno que nosotros mismos creamos, pueden asumir los papeles de Manrico, Luna, Leonora o Azucena.

 

Orientación para los padres: la representación no está recomendada para menores de 14 años.

 

 

Argumento

La acción se desarrolla en Vizcaya y Aragón (España) en el siglo XV.

 

Acto I: El duelo

Escena 1: cuarto de la guardia del palacio de Luna (palacio de la Aljafería, Zaragoza, España).

Ferrando, el capitán de los guardias, ordena a sus hombres que estén atentos mientras el Conde de Luna vaga sin cesar bajo la ventana de Leonora, dama de honor de la Princesa de Aragón, a quien ama. El Conde siente celos de su rival, el trovador Manrico. Para mantener despiertos a los guardias, Ferrando narra la historia del conde (Aria: Di due figli vivea padre beato / "El buen conde de Luna vivía felizmente, padre de dos hijos"). Según la historia, una gitana de aspecto terrible embrujó al pequeño hermano del conde, haciéndolo débil y enfermizo, y por ello fue condenada a la hoguera. En el momento de su muerte, la gitana ordenó a su hija Azucena que la vengara, lo cual hizo en parte raptando al hijo menor del Conde. Aunque los huesos incinerados de un niño fueron encontrados en las cenizas de una hoguera, el padre rehusaba creer que eran los de su hijo. En su lecho de muerte, hizo jurar al Conde de Luna (su hijo mayor) que buscara a Azucena.

Escena 2: Jardín en el palacio de la princesa.

Leonora confiesa su amor por Manrico a su confidente, Inés (Tacea la notte placida / "La tranquila noche está en silencio"... Di tale amor / "Un amor que las palabras a duras penas pueden describir"). Cuando salen de escena, el Conde de Luna escucha la voz de su rival, Manrico, en la distancia: (Deserto sulla terra / "Solo en esta tierra"). Mientras Leonora regresa y en la oscuridad confunde al Conde con su amante, el propio Manrico entra en el jardín, y Leonora corre a sus brazos. El conde reconoce en Manrico a su rival, al que ha condenado a muerte, y le reta a pelear. Leonora trata de intervenir, pero no puede detenerlos (Trio: Di geloso amor sprezzato / "El fuego del amor celoso").

 

Acto II: La gitana

Escena 1: Campamento de gitanos

Mientras Manrico se sienta junto al lecho de su madre, Azucena, los gitanos cantan el coro del yunque: Vedi le fosche notturne / "¡Ved! El cielo infinito lanza su oscuridad."). Ella es la hija de la gitana quemada por el conde y, aunque vieja, sigue rumiando su venganza. (Aria: Stride la vampa / "¡Rugen las llamas!"). Mientras los gitanos levantan el campamento, Azucena le confiesa a Manrico que cuando intentó quemar al hijo del conde, por equivocación tiró a las llamas a su propio hijo (Aria: Condotta ell'era in ceppi / "La llevaban atadas las manos"). Manrico, entonces se da cuenta de que no es el hijo de Azucena, pero la ama como si de verdad fuera su madre, pues ella siempre le fue leal y amorosa. Manrico le cuenta a Azucena que cuando luchó con su hermano y tuvo la oportunidad de matarlo, sintió una fuerza sobrenatural que le impidió hacerlo (Dúo: Mal reggendo / "Él estaba indefenso bajo mi salvaje ataque"). Llega un mensajero diciendo que Leonora, que cree a Manrico muerto, está por entrar a un convento y tomar el velo esa misma noche. Aunque Azucena intenta impedírselo debido a su débil estado (Ferma! Son io che parlo a te! / "Debo hablarte"), Manrico intentará impedirlo, lanzándose en su búsqueda.

Escena 2: Frente al convento

El Conde de Luna y sus hombres intentan raptar a Leonora y el conde canta su amor por ella (Aria: Il balen del suo sorriso / "La luz de su sonrisa" ... Per me ora fatale / "Hora fatal de mi vida"). Ella y algunas monjas entran en procesión, en el momento en que Luna intenta actuar, Manrico se interpone entre ellos, y ayudado por sus hombres escapa llevándose a Leonora consigo.

 

Acto III: El hijo de la gitana

Escena 1: El campamento del Conde de Luna

(Coro: Or co' dadi ma fra poco / "Ahora jugamos a los dados") Los soldados del conde de Luna traen a Azucena capturada. La llevan ante el Conde, siendo reconocida por Ferrando como la gitana que raptó a su hermano. También se da a conocer como la madre de Manrico, razón por la cual el Conde de Luna encontró doble motivo para condenarla a morir en la hoguera.

Escena 2:Cámara en el castillo

Leonora y Manrico viven el uno para el otro (Aria, Manrico: Ah si, ben mio coll'essere / "Ah, sí, mi amor, siendo tuya"). Cuando van a pronunciar sus votos nupciales entra Ruiz, hombre de Manrico, y le informa de que Azucena será conducida a la hoguera. Manrico se apresura a salir en su ayuda (Stretta: Di quella pira l'orrendo foco / "Las horribles llamas de aquella pira"). Leonora cae desmayada.

 

Acto IV: El castigo

Escena 1: Frente a una celda del castillo

Leonora intenta liberar a Manrico, que ha sido capturado por el Conde de Luna (Aria: D'amor sull'ali rosee / "En las alas rosadas del amor"; coro y dúo: Miserere / "Señor, apiádate de este alma"). Leonora implora piedad al Conde y ofrece su vida a cambio de la de Manrico. Promete entregarse al Conde, pero en secreto bebe un veneno de su anillo para morir antes de que el conde de Luna pueda consumar la boda (Dúo: Mira, d'acerbe lagrime / "Mira las amargas lágrimas que derramo").

Escena 2: En la celda

Manrico y Azucena esperan su ejecución. Manrico intenta calmar a su madre, quien no puede conciliar el sueño, su mente recuerda los días más felices en las montañas (Dúo: Ai nostri monti ritorneremo / "De nuevo regresaremos a nuestras montañas"). La gitana finalmente se duerme. Leonora llega para decirle a Manrico que está a salvo, y le dice que está salvado, rogándole que escape. Pero él rechaza dejar la prisión, cuando se entera de que Leonora no le podrá acompañar. Se cree engañado hasta que se da cuenta de que ella ha bebido el veneno para mantenerse fiel a él. Leonora agoniza en brazos de Manrico y le confiesa que prefiere morir con él que casarse con otro (Cuarteto: Prima che d'altri vivere / "Antes que vivir como la mujer de otro"). El Conde de Luna entra y al ver a su prometida muerta en brazos de su rival, ordena la ejecución de Manrico. Mientras se cumple la sentencia, Azucena despierta junto al Conde y cuando el conde le muestra al muerto Manrico, ella en vez de lamentarse grita extasiada por el triunfo: Egli era tuo fratello! / "Él era tu hermano... Te he vengado, ¡oh, madre!". Al mismo tiempo que Azucena, el conde grita desesperado E vivo ancor! / "¡Y yo debo seguir viviendo!".

Programa y reparto

Director musical: Martin Rajna
Conte di Luna: Simone Piazzola, Michele Kalmandy
Leonora: Csilla Boross, Zsuzsanna Ádám, Valentina Puskás
Azucena: Anita Rachvelishvili, Erika Gál
Manrico: Yusif Eyvazov, Boldizsár László
Bajo: András Palerdi
Ines: Melinda Heiter
Ruiz: Artúr Szeleczki

 

Con la Orquesta y el Coro de la Ópera Nacional de Hungría

 

Dirección escénica: Gergely Kesselyák
Escenografía: Edit Zeke
Vestuario: Rita Velich
Iluminación: Tamás Pillinger
Traducción al húngaro de Lajos Csákovics
Traducción al inglés de Arthur Roger Crane
Director del coro: Gábor Csiki

 

Compositor: Giuseppe Verdi
Libretista: Salvadore Cammarano

Ópera Nacional de Hungría

¡INFORMACIÓN EN CASO DE CASA LLENA!

Si todos los asientos están agotados para el tiempo seleccionado, pero aún desea ver nuestra producción ese día, comenzaremos a vender 84 de nuestros asientos de pie extremadamente asequibles 2 horas antes del inicio de la función, con los que podrá visitar el Galería en el 3er piso. Las entradas se pueden comprar en la taquilla del Teatro de la Ópera y en nuestra interfaz en línea. Nos gustaría llamar su atención sobre el hecho de que el escenario solo se puede ver de forma limitada desde los lugares de pie y los asientos laterales, pero al mismo tiempo, el seguimiento de la actuación también cuenta con el apoyo de la transmisión de televisión en el lugar.

 

La Ópera de Budapest (también Opera Nacional de Hungría, en húngaro Magyar Állami Operaház) es uno de los grandes edificios de ópera europeos y una de las mejores acústicas del mundo. Es sede de la Ópera Estatal de Hungría y se ubica en la sección Pest de Budapest en la calle Andrássy 22.

Diseñado por Miklos Ybl el teatro en forma de herradura fue abierto en 1884 en presencia del Emperador Francisco José I y albergó una capacidad para 2400 espectadores, en su momento rivalizó con la Wiener Staatsoper (Opera de Viena).

Fue remozado y reducido en capacidad en 1980, actualmente posee una para 1289 espectadores.

El compositor y director Gustav Mahler fue director artístico del teatro en 1887-1891 iniciando una era dorada a la que se sumaron Richard Strauss, Wilhelm Furtwängler y Otto Klemperer (1947-50)

La orquesta residente es la Orquesta Filarmónica de Budapest.

El segundo teatro de ópera de la ciudad es el Teatro Erkel, más grande y donde se alterna ballet, concierto y ópera.

El ministro de interior en 28 de abril de 1874 encomendó de la carta que prepara los planos. Las condiciones fueron que las piernas son de la roca y las esculturas que adornan el edificio también. En el ático construyeron cuenca del embalse. Ellos climatizaron con la estufa. Todo el edificio en 1895 reorganizaron la luz eléctrico. Habían problemas financieros con la construcción. Desde 1879 al año máxima 200000 Forint pueden utilizar.

Opera de Stat Maghiară
Attila Nagy
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